CONTEXTO INTERNACIONAL
En el actual mundo globalizado y altamente competitivo, las empresas dedicadas al comercio internacional son cada vez más conscientes de que la seguridad en los últimos años ha logrado posicionarse como un factor de competitividad, por lo que su adopción como parte de la gestión de las compañías es inevitable.
Esta tendencia comercial del siglo XXI encuentra su definición aceptada en el nuevo término Supply Chain Security (SCS) o Seguridad de la Cadena de Suministro, el cual implica aplicar procedimientos y prácticas seguras de aceptación internacional en el íntegro del recorrido físico del producto enviado a los mercados internacionales.
Esta nueva forma de operar de las empresas obedece, en la práctica, a que los principales mercados internacionales (Estados Unidos y Europa, por ejemplo) vienen aplicando exigentes políticas de control aduanero y policial a las mercaderías que ingresan a sus territorios, sea por la vía de transporte que fuera.
De esta manera, si hasta hace unos años el control de seguridad obedecía básicamente al deseo de evitar el contrabando de mercancías y de narcóticos, ahora, precisamente desde los atentados del 11 de setiembre de 2001, se deben también al objetivo de prevenir otros atentados terroristas que pudieran proceder desde algún punto del mundo.
En este escenario, la Alianza Empresarial para un Comercio Seguro, capitulo PERU, tras su exitosa experiencia en la seguridad contra el contrabando de mercancías y narcóticos, ha hecho suyo el SCS con el soporte de su Sistema de Gestión en Control y Seguridad BASC (SGCS BASC) cuya implementación en las empresas logra minimizar los riesgos de que sean contaminadas por las actividades ilícitas señaladas.
Con la nueva cultura de seguridad que implica la aplicación del SGCS BASC , la empresa dueña de la carga o proveedora de servicios, protege su cadena de suministro así como el prestigio del producto exportado y la imagen externa del país, además de salvaguardar el buen nombre de los directivos de las empresas operadoras.
Adicionalmente, evitando que se produzcan nuevos episodios trágicos de alcance internacional, logramos preservar el normal desempeño del intercambio global y con ello el comercio exterior de países como el nuestro, actividad que representa la fuente más importante de divisas, empleo y recursos fiscales.